PATOLOGIA
Busca mejorar movilidad, mantener posturas adecuadas y facilitar la terapia
en niños con Parálisis Cerebral
Los
niños con parálisis Cerebral Infantil en el Hospital Guillermo Almenara
Irigoyen, reciben tratamiento con Toxina Botulínica (Botox), con la que se busca
lograr que mejore el movimiento de los músculos espásticos.
El objetivo de este
tratamiento es “conseguir que los músculos espásticos de los niños que presentan
este tipo de secuela no se acorten como consecuencia de la enfermedad, y de esta
manera evitar problemas posturales que terminan en intervenciones quirúrgicas
para correcciones ortopédicas que en muchos casos amerita una cirugía de los
tendones, hasta que termine la edad del crecimiento del niño, lo que hace más
llevadera la discapacidad” .
Mediante este procedimiento se busca
mejorar la movilidad, mantener posturas adecuadas y facilitar la realización de
la terapia, lo que proporcionará una mejor calidad de vida a los pacientes.
El tratamiento consiste “en una inyección de esta toxina en los músculos
espásticos que están dificultando el movimiento, y con ello se consigue disminuir la
espasticidad; y es cuando se aplica la fisioterapia o se le colocan órtesis para
favorecer el movimiento y los rangos articulares” .
Mejor
Respuesta.
Este tratamiento se aplica desde hace más o menos dos años en el Hospital
Nacional Guillermo Almenara Irigoyen y se ha conseguido una mejor respuesta al
tratamiento fisioterapéutico.
De esta manera con una adecuada colaboración de la familia el niño tendrá una
menor permanencia en el Servicio de Rehabilitación, lo cual es beneficioso tanto
para la familia como para la Institución.
Los tipos de parálisis cerebrales más frecuentes son las hemiplejías,
parapléjicas o cuadriparesia.
En los casos más severos buscamos lograr posturas adecuadas que permitan una
mejor técnica de alimentación o de higiene.
Lo conveniente es aplicar este tratamiento en el momento oportuno para evitar
complicaciones que luego son de más difícil resolución.
Dra. Emma Rivera La Plata
Jefe del Servicio de Patología del Desarrollo Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen
Fuente: Gestión Médica. Edición 322, Año 8. 30 de junio al 6 de julio del 2003
<< regresar >>